Multivak La máquina que soñó ser un hombre

Que se haga la luz!

07.28.2010 · Publicado en Reflexiones

No sintamos pena por nuestra ignorancia, la ignorancia es ese precioso momento justo antes de que llegue la luz y disipe poco a poco la oscuridad, de ser descrito por un adicto a la heroína, seguramente sería comparable con ese momento previo a la infiltración de la droga en el torrente sanguíneo. Yo celebro la ignorancia que me impulsa a conocer, investigar y a aprender, no me incomoda, pues siempre seré ignorante, por mucho que investigue, descubra y analize.

Ignorar me hace cuestionar todo lo que se me ha dicho es cierto, me hace caminar por caminos que otros no parecen ver. Hay tanto en este mundo por aprender por nosotros mismos, que la gente que pretende explicarlo no sólo arruina la sorpresa, sino que vicia y entorpece la búsqueda de nuestra propia verdad. La ciencia es el único camino hacia la paz, la ciencia nos da soluciones, herramientas para ignorar cada vez más y más y de formas infinitamente distintas y maravillosas.

El mañana es algo que ignoro, pero seguramente nos traerá nuevas preguntas por cada pequeño conocimiento que obtengamos. Presiento que el camino que nos permitirá vivir en paz los unos con los otros, deberá por ley evitar los callejones sin salida, en mi humilde opinión, todos aquellos senderos que pretendan ponernos en situaciones unidimensionales, monocromáticas: de dogmas, verdades absolutas o únicas. Especial atención y cuidado merecen los caminos que intenten persuadirnos para ver diferencias, fronteras o ideas divisorias o encontradas.

Ninguna idea vale tanto como para morir por ella, no existen banderas, países, religiones ni colores, nadie realmente posee nada, pues incluso lo único que creemos poseer, el cuerpo con el que nacemos, queda atrás una vez partimos de este mundo. La vida es corta y lo único que nuestros 5 sentidos pueden verificar es el presente, no podemos sentir ni el mañana ni el ayer, simplemente porque quizás no existan y sólo sean otro concepto que inventamos, así como todas esas cosas que inventaron nuestros antepasados para matar el tiempo matándose entre sí.

Que se haga la luz!

Recuerdas como eran tus 11 años? Jessy Slaughter nos muestra lo que es tener 11 años hoy en día.

07.18.2010 · Publicado en Temas serios

En la noche del sábado un evento bizarro que sólo podía empeorar una y otra vez con la aparición de distintos vídeos en youtube, memes, noticias, tumblrazos, twitteos y la blogósfera ardiendo, lograron poner en primer lugar en las búsquedas del google estadounidense el nombre de “Jessy Slaughter” a.k.a. Kerligirl13, quien no es más que una simple niña de 11 años, obviamente confundida y sin ninguna posibilidad de que alguien le preste un puto GPS para que sepa donde está ubicada en esta vida.

La cosa se puso fea, al parecer esta niña dijo en unos vídeos en youtube que era lo máximo, que era lo más bello, que esto y lo otro, casi de inmediato, toda la internet acudió a destruírle la vida, haciendo parodias de ella, llamando a su casa simulando ser la policía, corrieron la voz (aunque no sé si esto es parte de la broma que le hicieron sus haters o si resultó ser verdad) de que su padre la drogaba con PCP para abusar de ella, y bueno, lo último que se supo antes de que misteriosamente cerrara sus cuentas de youtube y muchas otras fue en un vídeo donde aparece con su padre, ella llorando y el señor gritando diciendo incoherencias, total que es tan mal hablado que no le entendí mucho.

Si algo debemos rescatar de este bizarro evento, es recordar que el Internet puede ser todo lo bueno y todo lo malo de la humanidad, que la gente se puede perder en ella y que así como cuidamos a nuestros hijos de lo que ven en la tele, de con quien andan y para donde van, debemos tener MUCHO CUIDADO de lo que hacen por Internet, ya que en estos tiempos lo niños pasan cada vez más tiempo conectados, y al estar en casa, los padres tienden a sentirse más seguros sin pensar que sus hijos pudieran estar incluso frente a las propias-puertas-del-infierno.com, sin nadie que les guíe ni proteja de todo lo malo que se puede encontrar por Internet, muchas veces sin mucho esfuerzo e incluso accidentalmente.

Sabes qué está haciendo tu hij@ ahora? Mosca!

Más referencias:

Planeta Urbe: El caso de Jessy Slaughter
Gawker: How the Internet Beat Up an 11-Year-Old Girl
Youtube: Vídeo que aún permanecía disponible al momento de publicación de este artículo

A los verdaderos padres en su día

06.20.2010 · Publicado en Reflexiones

Ser padre es mucho más que colocar la semilla en la tierra, eso lo puede hacer hasta un niño, y quizás eso sea lo que está pasando en este mundo que moralmente se ha venido abajo. Cualquiera quiere ser un padre, peor aún, cualquiera cree tener lo que se requiere para ser un padre. Si bien es cierto que no se sabe lo que es ser padre hasta el momento exacto en que uno ve a su hijo(a) por primera vez, y que se existen historias que cuentan que algunos hombres cambian cuando se convierten en padres, también es cierto que hay mucho hombre por allí que debería ser esterilizado, y Dios me perdone por decirlo, y la sociedad también, pues no quiero pecar de arquitecto social así como intentaron los nacionalistas alemanes u otras esquizofrenias puristas masivas en la historia. Ojalá hubiera que pedir un permiso legal para procrear, o algo así como el cursillo que se hace para el matrimonio, pero eso sí, la versión extrema (parque temático de distintas sesiones de parto con sangre y todo, cambio de pañales llenos de “sorpresita”, etc.). Entonces es posible que hubieran menos padres que no reconocieran a sus hijos, y cuidado que si estoy excluyendo de esta lista de irresponsables a aquellos padres que por cualquier razón tuvieron que apartarse de su mujer, y como efecto, de sus hijos, ya ellos se han juzgado a sí mismos, lo demuestran en cada intento que hacen por compensar todo lo no vivido con sus hijos, viviendo con el miedo de malcriarlos demasiado y con la impotencia de sentir que nunca es demasiado, ya ellos han ganado el privilegio de ser buenos padres, pues sufren como tales.

Yo le quiero llegar al buen padre, al verdadero, a aquél que vio germinar la semilla, las hojas abrirse, el tallo crecer. Yo quiero llegarle al padre que muchas veces desesperado quiso decirle algo a su hijo(a) pero sabía o sintió que sería incomprendido, a aquellos que intuyeron o descubrieron el verdadero significado de la palabra paciencia con sus hijos, a aquellos que aprendieron a respetar el noble paso del tiempo. Quiero llegarle a todos esos padres que sin ser genios o inteligentes, o siéndolos, la vida los ha hecho sabios, y que con toda la humildad intentan heredar todo ese conocimiento práctico de la vida a sus hijos, y descubren que aún son demasiado niños para entenderlo, y a aquellos padres que cuando sus hijos llegaron a la edad de comprender ciertas cosas, y éste intentó hablarles sobre la vida, descubrió tristemente que ya su hijo lo sabía por que lo había visto por Internet o porque lo habían hablado en clases o se contaron sus amigos. Quiero llegarle a aquellos padres que descubrieron que el verdadero amor nunca pudo ser planificado, ni calculado ni proyectado de ninguna forma, que los hijos tienen su propia vida y su propio ritmo, y que aunque para papi y mami ellos siempre serán sus hijos, la verdad es que nada había sido menos suyo en su vida, porque los hijos deben y van a tener su propia vida.

Yo quiero llegarle a esos padres que descubrieron a un Dios, único y omnipotente, y a la fe en esos momentos en que sus hijos tuvieron problemas de salud, a esos padres que han llorado de mortificación, a los que han hecho sacrificios que ridiculizarían incluso los suicidas hombres-bombas, a los que descubrieron que aquel verdadero amor que tanto se hablaba cuando adolescentes era realmente el amor a un hijo(a). A esos padres me refiero, al que al menos cumpla con una de esas premisas, a ese padre le quiero llegar, pero también quiero llegarle al hombre que se hace padre al aceptar al hijo(a) de otro, y que mas que aceptarlo como propio, no se reserva nada para sí por dárselo a él(ella). A aquellos padres que han recibido mala respuestas de sus hijos, a quienes han tenido que soportar berrinches, necedades, groserías, ingratitud, desplantes, y Dios sabe cuantas otras patadas. A todos los que aún sin haber vivido nada de esto, saben o intuyen lo que les viene, a los que no pero igualmente seguirán apoyando a sus hijos incluso cuando estos lo odien, porque sabe cual es su misión en el mundo cuando se es padre, sabe que todo puede irse por el caño, pero no su hijo.

A los padres incomprendidos; a los que ya no están; a los que quedan; a los que vendrán; a mi padre, agradezco a Dios que me haya dado el tiempo y la oportunidad de conocer a mis padres, especialmente como hombre y mujer, más allá de su rol de padres, tener la sabiduría para entender, tener la dicha de haberles gozado y de disfrutar de ellos, el honor de conocerlos. Ahora sólo puedo imaginar el compromiso asumido con tanta seriedad durante tantos años, los sacrificios en cuanto a sueños, lo espiritual y lo material. En fin, acabo de descubrir que lo que realmente quiero decir no lo puedo plasmar con palabras, así que por acá me resignaré a simplemente agradecerles tanto, tanto y tanto lo que han hecho, oh! Que humanidad! Dios! Se me quedan cortas las palabras. Gracias.

Feliz día del Padre y feliz día de la Madre (retrasado). Feliz día de los Padres.