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El tiempo no existe
Viernes, mayo 30th, 2008Cada vez son más las cosas que deben convencernos de que el tiempo no existe, sólo puede observarse una constante de cambios que son consecuencias de nuestros propios comportamientos, del reflejo que da nuestra alma de las realidades que percibimos, el rebote de lo que permitimos nos toque y el reflejo de la luz que de vez en cuando nos llega. Si por alguna casualidad nada parece nuevo es porque ya casi todo está escrito, los textos, la información y los significados de todas las cosas se han ampliado a un punto que casi es inmanejable. Lo que hace verdaderamente un alivio que muchas veces el caos de la transferencia de la información tenga ciertas pérdidas, de lo contrario hablar sobre cualquier cosa ya hoy sería insoportable, hablaríamos sobre puras referencias, nos citaríamos hiper-vínculos que apuntan a hiper-textos. Epa! Ya es tarde, ya eso está empezando, es una especie de romanticismo-racional resultante en el que ya todo tiene demasiados significados, significados individuales, de grupos o de conjuntos y generales.
Entonces se puede visualizar el valor que todo ha generado por si mismo, cada interacción usuario-objeto añade un nuevo significado o funcionabilidad a ese objeto, la información se genera por toneladas persona a persona, segundo a segundo, naciendo y muriendo millones de significados constantemente. El hombre simplemente está acá para organizar el mundo a su al rededor. Darle significados a cosas que están intrinsecamente relacionados con el sujeto que las observa o utiliza.
Finalmente, los problemas no resueltos, esos si son el verdadero futuro, ya el pasado está lleno de cosas resueltas, de nada nuevo. Mientras que los nuevos problemas siempre esperarán a que alguien los resuelva. El hombre consigue darle sentido a su vida mientras resuelve sus problemas y el de los demás, esto lo entretiene, esto lo sustenta y porque no, también lo contenta. Yo resumiría que el tiempo no es más que todos los problemas que aún quedan por resolver.