Hasta luego, Ratonocito
Y si, mi Ratonocito murió, contra todo pronóstico, mi fuerte, sano, impetuoso e incontrolable hijo se enfermó de una gripe que lo estresó y gastó muy rápidamente. Lamentablemente no dejó oportunidad de chequeo médico alguno, y sin poder hacer nada al respecto, con mucho dolor, ya no está entre nosotros. Sólo espero que su muerte haya sido poco dolorosa, que su vida haya sido, aunque en cautiverio, feliz y que en su próxima vida alcance la libertad plena.
Te quiero mucho Ratonicito, hasta luego.
